Aprendizaje de un pedacito de la historia gracias a los belenes napolitanos - Carla Gª-Escribano Camino

 Si durante estas fechas os acercáis por el Thyssen, podréis observar que hay un belén muy grande justo en la entrada. A simple vista, este Belén es como los demás, tiene a la Sagrada Familia rodeada de ángeles en un pesebre, están los Reyes Magos y además, también hay figuras que representan a los pastores y a la gente del pueblo. Sin embargo, ¿qué tiene de especial? En este caso, es que se trata de un Belén Napolitano, del siglo XVIII.

Estos belenes fueron muy famosos en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando pasaron de exponerse únicamente en iglesias a también en el ámbito doméstico de la clase alta. Son belenes que se caracterizan por una escenografía que ilustra la vida cotidiana de la época. De esta manera, se puede aprender sobre oficios y características de la época, como la vestimenta, actividades que realizaban o alimentos que consumían.

Belén napolitano expuesto en el Thyseen.

Este es un belén que comenzó a formarse en la década de 1970, gracias a la adquisición de varias colecciones españolas. Algunas características a destacar de este Belén son la colección de ángeles, recolectados a lo largo de los años, que aportan dinamismo y fuerza al Belén. También los materiales de las figuras, creadas con terracota, madera y alambre cubiertos de estopa. Asimismo, los detalles de vestimenta que se muestran en las túnicas, reflejando la clase social de cada personaje, menos en el caso de María, quien viste con unas prendas de tradición napolitanas. Por último, el belén también está compuesto por figuras de animales y alimentos, para que el espectador pueda identificar los oficios de los personajes expuestos en el belén.

Imagen del Nacimiento


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